miércoles, 25 de noviembre de 2015

video

"Musleras", 2015. Registro audiovisual.


"Teja.
Además de la significación familiar de la teja que cae del techo, el uso de este objeto se expresa simbólicamente en el lenguaje masónico: tejar o cubrir el templo es ponerlo al abrigo de las intemperies que resultan de la  intrusión de los  profanos, de las influencias de lo exterior. Tejar el candidato a la entrada es asegurarse, mediante un cuestionario apropiado, de su pertenencia y de 
su grado. De no estar tejado o cubierto, el templo deja entrar la lluvia, de ahí la expresión «llueve» para señalar la intrusión de los profanos en la asamblea.  La teja simboliza la  preservación del secreto y, en su aspecto nocturno, la cerrazón frente a la influencia espiritual y a las  fuerzas evolutivas, el repliegue sobre lo adquirido y lo instalado. El secreto entonces se corrompe y se vacía de sentido. "
Jean Chevalier, Diccionario de los Símbolos.

martes, 6 de octubre de 2015

Residencia CENSXRED en No Lugar, Quito, Ecuador.
Agosto de 2015

"Musleras"
 Registro fotográfico: Julieta Pestarino.
Texto: Lucía Sibila Pujadas.





La tradicional teja española o "muslera" se convierte sobre el cuerpo en escama, coraza, armadura; y también en obstáculo o limitación para la motricidad. Es un elemento arquitectónico característico de la etapa colonial que revela en su forma una huella antropométrica, la de unos genéricos y anónimos muslos humanos.
Puse este objeto en relación con mi cuerpo, así como también lo hice con el material del que se compone: la arcilla fresca y maleable va secándose y, a su vez, limitando mis gestos y movimientos. La prenda de tejas viejas va golpeando y raspando mis piernas, modificando la cadencia de mis pasos, aportando peso y resistencia. 






La reflexión hecha acción se materializa en este recorrido por una ciudad con agudos desniveles y contrastes. Ciudad que conjuga el trajín diario con la conservación patrimonial; que alterna techos opacos color terracota con brillantes parches de zinc plateado. Y este cuerpo que pregunta, piensa y siente, se desliza entre plasticidad y rigidez, entre lo dinámico y lo pesado, lo que está vivo y lo que permanece conservado; entre tradición y ruptura.




"Musleras", acción performática, 2015.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Residencia CENSXRED en No Lugar, Quito, Ecuador.
Agosto de 2015


Tejas y zinc en perspectivas múltiples. Tinta y lápiz.

 
Infografía en el Museo de la Ciudad de Quito.

domingo, 16 de agosto de 2015


Residencia CENSXRED en No Lugar, Quito, Ecuador.
Agosto de 2015

Relevamiento fotográfico






domingo, 3 de mayo de 2015

"La cura por la palabra", 2014.








Acción performática. Instalación con backlight.

miércoles, 22 de abril de 2015

"No-hombre", 2014.








Dibujos en acrílico, dibujos en tinta, filminas.

"Consultorio-oráculo", 2014.








El paciente-consultante pasa de la sala de espera a un recinto íntimo donde podrá consultar el libro-oráculo, que refulge en la penumbra. En soledad, abre una página y lee. 
Las frases actúan como disparadores de conciencia, como enigmas, o finalmente como respuestas a inquietudes diversas. El oráculo se habrá manifestado cada vez que el consultante se encuentre cara a cara con aquella página que, por destino o azar, se le ofrece en silencio.


domingo, 19 de abril de 2015

"Guía no es garantía", 2013.











Instructivo

1) Abra su mente para recibir los mensajes del oráculo
2) Escoja el libro de su preferencia
3) Concéntrese en su pregunta
4) Abra una página al azar
5) Confíe

"Dictados", 2012.




La palabra escrita es la huella del sonido. El sonido es la periferia de mi actividad, es una distracción, y a la vez, su materia prima. Escucho, escribo, dibujo. Todo se imprime en la línea y el espacio. Los estímulos se superponen. Conversaciones, ruidos, distancias, silencios alternados entre mis dos oídos, entre mis dos ojos, entre los márgenes de una hoja de apuntes. 
Tomo nota y retengo. 
Tomo nota y olvido.